La Unión Europea erogará más de 40 millones de dólares para ayudar a algunos de los venezolanos que sufren por una profunda crisis humanitaria, aun cuando el gobierno de Venezuela niega necesitar asistencia extranjera.

La mayor parte del dinero será utilizado en atención médica, alimentos y agua potable para los venezolanos vulnerables que viven dentro y fuera del país, dijeron el jueves funcionarios de la Comisión Europea.

Mientras tanto, los líderes europeos han amenazado con aplicar una nueva ronda de sanciones a los principales funcionarios de Venezuela tras la reelección del presidente Nicolás Maduro, que la UE considera no fue democrática.

El comisionado Christos Stylianides dijo que recientemente visitó la frontera de Colombia con Venezuela y vio indicios obvios de la crisis.

“Mucha gente carece de medicinas cruciales y requiere asistencia humanitaria”, afirmó. “No podemos permanecer como espectadores ante esta tragedia humana”.

Venezuela fue alguna vez uno de los países más ricos de Latinoamérica, gracias a que cuenta con las mayores reservas petroleras del mundo. La mala administración y una caída en los precios globales del crudo la han dejado en una profunda crisis económica y política, marcada por escasez de alimentos y medicinas y una emigración masiva.

Maduro ganó un segundo mandato al frente del gobierno el 20 de mayo, en un proceso que su rival más cercano impugnó ante la corte suprema por considerarlo lleno de fallas y estrategias ilegales. Los principales partidos opositores del país boicotearon los comicios alegando que serían fraudulentos.

Estados Unidos, la Unión Europea y varios vecinos de Venezuela en Latinoamérica tacharon la elección de Maduro de ilegítima.

En el pasado, grupos de ayuda humanitaria han planteado sus preocupaciones de que las autoridades venezolanas usarían la asistencia internacional como una herramienta política, en lugar de enviarla a las comunidades donde hace falta.

Sin embargo, un portavoz de la Comisión Europea le dijo a The Associated Press que están dándole el dinero a grupos de ayuda que laboran en la región, tales como las Naciones Unidas y la Cruz Roja, de forma que no caiga en manos de las autoridades venezolanas.

El gobierno de Venezuela no ha comentado públicamente sobre el dinero europeo que está siendo enviado, pero en el pasado ha rechazado la ayuda extranjera por considerarla una especie de caballo de Troya que pudiera abrir la nación a una intervención militar extranjera.

En lugar de ello, el gobierno de Venezuela prefiere enviar asistencia a otras naciones, sin estar dispuesto a reconocer sus profundas carencias a nivel interno.

Fue de los países que más ayuda le dio a Haití tras el terremoto de 2010. Más recientemente, la televisión estatal venezolana mostró 12 toneladas de suministros siendo colocadas en aviones de carga con rumbo a Cuba para los isleños afectados por una tormenta tropical.

Desde la reelección de Maduro, la Unión Europea ha solicitado nuevos comicios presidenciales en Venezuela, y advirtió que rápidamente implementará una nueva ronda de sanciones contra el círculo de allegados al mandatario.

La asistencia humanitaria europea dirigida al pueblo venezolano no contradice sus sanciones ni las de Estados Unidos contra 70 funcionarios de Venezuela, incluido Maduro, dicen los expertos.

Eric Farnsworth, vicepresidente del centro de investigación Consejo de las Américas y Sociedad de las Américas, dijo que Washington ya anunció que erogará al menos 16 millones de dólares para los exiliados de Venezuela, al tiempo que sanciona al gobierno.

“La clave es ayudar a la gente sin respaldar al régimen”, afirmó Farnsworth. “Desde mi punto de vista es complicado, aunque no imposible, especialmente si la UE continúa aplicando sanciones”. AP

Fuente: Sumarium.es